Jun 19

Una mirada de shock se encontró con la cara de una mujer argentina que conocí mientras estábamos esperando el subte en Buenos Aires. Había estado hablando con ella sobre el sistema de transito del Área de la Bahía. Mencioné que cuesta $ 1,50 para hacer andar los colectivos y el subte en San Francisco y aún más para tomar BART fuera de la ciudad. “Eso es una locura,” dijo en Inglés con un tono de indignación que fue tan fuerte como su acento argentino.

Desde que la economía Argentina se derrumbó en el 2001, el shock para los americanos que visitan la “París” de América del Sur puede ser los bajos precios de la ciudad. Cuesta 70 centavos viajar en el subte en Buenos Aires, que es de alrededor de 22 centavos de dolar. Desde que visité Buenos Aires por última vez en el año 2002, los precios subieron, pero la ciudad sigue siendo uno de los mejores valores para los americanos que vieron deteriorarse su moneda frente al euro, la libra británica, e incluso el dólar canadiense.

Buenos Aires es llamada a veces como la más europea de cualquier otra ciudad de América Latina. Estas opiniones pronto serán evidentes para cualquier visitante. Comparte su estilo arquitectónico con su población inmigrante europea. Verá arquitecturas francesas, españolas, italianas e inglesas alrededor de toda la ciudad. Y esa influencia se extiende a los baños, ya que la mayoría tienen bidé.