Historia de la Torre de Londres
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La Torre de Londres posee una fascinante historia que se ha expandido por más de 1,000 años. Ha servido varios propósitos a lo largo de los siglos, fortificación, prisión, palacio real, casa de joyas, casa de la moneda y lugar de ejecuciones.

Cuando los trabajos comenzaron encargados por Guillermo el Conquistador en 1078, los londinenses nunca habían visto nada parecido antes. Importó piedras especiales desde Francia para construir la Torre Blanca y su estilo normando único resultaba bastante foráneo para los habitantes de aquel entonces. Guillermo vio la necesidad de construir un fuerte en esta poderosa y próspera ciudad no para defenderse de invasores extranjeros, sino para proteger a los conquistadores normandos de los propios habitantes de la ciudad. Por los siguientes siglos, la Torre sirvió varios propósitos, proveyendo seguridad a varios monarcas de sus propios súbditos en tiempos de turbulencia.
A medida que pasó el tiempo y las necesidades cambiaron, la Torre se adaptó y extendió hasta convertirse en un extenso complejo de fortificaciones. El siglo XIII vio el establecimiento de una Casa de la Moneda Real en las premisas, y un parque zoológico. La colección privada de bestias exóticas se cree que comenzó cuando Enrique III recibió tres felinos (leopardos o posiblemente leones) como regalo de bodas en 1235. La Torre del León fue construida para albergar la colección, que se volvió una atracción para el público a finales del siglo XVIII. Sin embargo, con la apertura del Zoológico de Londres a comienzos del siglo XIX, los animales fueron transferidos y el parque zoológico fue cerrado. La Puerta del León es todo lo que queda del área que la albergaba.
La Torre de Londres es probablemente más famosa hoy en día por su notoria historia de pólvora, traiciones, aprisionamientos y asesinatos. Desde los primeros días fue utilizada como prisión y como lugar de ejecuciones, a menudo utilizada para condenados ilustres y de alto perfil. Enrique VIII hizo decapitar a dos de sus esposas en la Torre Verde – Ana Bolena y Catherine Howard. La época de la Reforma Protestante fue una época particularmente atroz, cuando hordas de prisioneros políticos y religiosos fueron encarcelados y ejecutados. Probablemente la más famosa sea Juana Grey, a quien Enrique VI declaró su sucesor justo antes de morir en 1553, temiendo que su propia hija María pudiera restaurar el Catolicismo. Ella reinó solamente unos pocos días cuando María tomó el trono de su prima, la encarceló y eventualmente ejecutó en la Torre Verde en 1554. María es también es famosa por haber encarcelado a su media hermana Isabel (quien luego se convirtió en la Reina Isabel I) durante tres meses bajo sospechas de conspiraciones contra ella. Isabel misma realizó varios notables encarcelamientos en la Torre en el momento de la sucesión al trono luego de la muerte de María – desde aristócratas y duques hasta clérigos y obispos.
Otro evento por el que la Torre es infamemente conocida es el misterio de los dos jóvenes príncipes en los 1840s. Los dos hijos de Eduardo IV, Eduardo V y su hermano menor Ricardo, fueron hospedados en la Torre por su tío (Ricardo, Duque de Gloucester) ‘por protección’ luego de la muerte de su padre en 1483. Eduardo V debía ser coronado Rey. Sin embargo, el Duque tomó el trono él mismo y luego de permanecer en la torre por un breve período, los niños desaparecieron. Su destino permanece siendo un misterio hoy en día, si bien comúnmente se cree que su tío los hizo asesinar.
En el siglo XVII, las joyas de la Corona fueron por primera vez exhibidas al público, y todavía hoy se pueden visitar. Fue también durante ese período que la Torre comenzó a ser utilizada como un arsenal y una armería. Durante el siglo XIX, sin embargo, la Torre gradualmente fue perdiendo gran parte de sus funciones. Como ya fue explicado, el parque zoológico debió mudarse al Zoológico de Londres. La Casa de la Moneda Real fue mudada a un nuevo edificio en otra parte de la ciudad (si bien hoy en día se encuentra en Cardiff) y la Oficina de Guerra guardó las armas en otro lado. Este no fue el comienzo del fin para la torre, sin embargo. De hecho, se presagia un nuevo y emocionante período para el fuerte. El romanticismo medieval comenzó a ponerse de moda en la era Victoriana y la arquitectura y el interés histórico por la Torre comenzó a aumentar. Los Victorianos emprendieron el enorme programa de restauración y reconstrucción, allanando el camino para que se volviera una de las atracciones turísticas británicas más populares. Ciertamente, a mediados del siglo XIX, los visitantes llegaban en masa y se tuvo que construir una taquilla en la entrada principal para poder hacer frente a las multitudes.
La Torre seguía estando en uso como un edificio público oficial. Incluso en el siglo XX, fue utilizada como prisión durante la Segunda Guerra Mundial. La última ejecución tuvo lugar en 1941 – un sargento de la armada alemana fue disparado en el suelo por el escuadrón de fuego acusado de espionaje. Hasta el día de hoy, sigue manteniendo sus funciones de residencia Real y de museo de las joyas de la Corona. Como resultado, continua siendo vigilada por su propio antiguo regimiento de los Guardias Yeomen (más conocidos como Beefeaters) cuyo rol consiste en guía y entretener a los turistas tanto como defender la torre.
Si bien ningún soberano vivió en la torre en mucho tiempo, sigue teniendo un muy importante grupo de residentes – los famosos cuervos. Estos pájaros negros, de picos largos han estado allí por varios siglos. Una antigua leyendo sostiene que Gran Bretaña nunca será invadida mientras esos cuervos permanezcan en la torre; por esta razón hoy en día ellos pueden andar por ahí sin problemas y hasta poseen unos guardias propios que los cuidan. Nadie quiere correr riesgos, sin embargo – ¡sus alas están sujetadas para asegurar que no huyan!





