Mi hijo mayor (que tenia 11 años en ese momento) decidió hacerse el valiente frente a mi otro hijo mas joven, que en ese momento tenia 6 años, y que estaba junto a mí a orillas del mar. Él ingreso al mar hasta el punto en que cada ola rompía entre su pecho y la zona de su cuello, y tenia que saltar para evitar tragar agua salada. Todos los niños hacen estas cosas, y estoy seguro de usted ya puede imaginarse lo que paso después…. ¡pues mi hijo no se lo esperaba!

Pude ver una gran ola detrás de él y entonces, comencé a gritarle para que se aleje un poco. Él no entendió mis gesticulaciones, así que me trasladé hacia él (le dije a mi otro hijo que regrese a
la playa y se mantenga tranquilo). Por primera vez, mi hijo mas joven me hizo caso. Mientras me acercaba a mi hijo mayor, este me escucho y comenzó a dirigirse hacia mí. ¡Estaba a más o menos 5 metros de distancia antes de que la ola rompa a 15 pies por encima de su cabeza!
Por lo que pareció una eternidad, lo perdí de vista por completo. Él volvió a la superficie, a unos 30 metros de donde estaba yo, lo que debería darle un reconocimiento del poder que tienen las olas. Mi hijo espero a ver mi reacción antes de que estallara de risa (creo que él pensaba que iba estar enojado con él, ¡como si eso fuera cierto!). Estaba cubierto de arena de pies a cabeza, había bebido un litro o más de agua salada y a pesar de su cara de valentía, estaba realmente asustado y hasta el día de hoy recordamos ese incidente de la playa de Papagayo, pero aprendió su lección y hoy vive para contarlo.
Cabe señalar que mis dos hijos son muy buenos nadadores, ya que asistieron a clases de natación desde temprana edad. Su “recompensa” para ello, es tener mas libertad en las vacaciones, sobre todo en las piscinas, ya que los podemos observar. No por un momento pensé que no volvería a la superficie, pero por favor tome en cuenta mi experiencia, si usted va a Papagayo, recuerde la advertencia de “fuerte oleaje, a veces”, la cual es a menudo subestimada por los visitantes ocasionales.
Pero no deje que eso le impida visitar la playa, ya que esta es realmente un fantástico lugar y yo, personalmente he regresado en la mayoría de mis visitas a la isla. Voy a darle a este artículo un cierre con un importante mensaje de seguridad – nadar y jugar en el mar es muy divertido, pero se debe ser consciente de los peligros y actuar de manera responsable y buscar las banderas de advertencias.
Con este fin, usted de tener en cuenta:
1. Nade paralelamente a la costa;
2. Nade dentro de su profundidad (a menudo puede ser difícil volver a nadar a la playa ya que las corrientes pueden ser fuertes);
3. Nunca nade inmediatamente después de comer;
4. Nunca nade solo o por la noche;
5. Sea consciente de las condiciones locales (corrientes, etc.), pida asesoramiento en caso de tener dudas y tenga cuidado de las embarcaciones y las motos de agua, y por favor no nade en zonas asignadas para su uso;
6. Recuerde que una bandera roja significa “condiciones peligrosas, prohibido el ingreso al agua”;
7. Recuerde que una bandera amarilla significa “condiciones peligrosas, tener prudencia”, y
8. Recuerde que una bandera verde significa que es “Seguro bañarse”.