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Por primera vez explorada en 1516 por Juan Díaz de Solís, Argentina se desarrolló lentamente bajo las reglas coloniales españolas. Buenos Aires fue fundada en 1580; la industria ganadera comenzó a prosperar hacia el año 1600. Las fuerzas de las invasiones inglesas fueron expulsadas entre 1806-1807, y después que Napoleón conquistó España en 1808, los argentinos organizaron su propio gobierno el 25 de mayo de 1810. Declararon su independencia formalmente el 9 de julio de 1816.
Julio 5th, 2007 at 10:26 pm
[...] Los orígenes históricos de Argentina [...]
Julio 8th, 2007 at 6:16 pm
Sobre Misiones …
Las Misiones Jesuíticas de los Guaraníes se ubican en varias localidades de la provincia de Misiones en el noreste de Argentina y en el Estado de Río Grande do Sul de Brasil. En realidad eran 30 asentamientos otorgados por la corona española ubicados 15 en Argentina, 7 en Brasil y 8 en Paraguay (Declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1994). Estas Misiones fueron construidas en el siglo XVII, por jesuitas españoles con el objetivo de evangelizar a los aborígenes y para desarrollar las comunidades indígenas en las actividades agrícolas y en el trabajo artesanal. El estilo combinaba el barroco colonial con aportes de la cultura guaraní. Hay dos grupos de Misiones: uno en Argentina, en Santa Ana, Loreto y San Ignacio Miní. En estas Misiones se ubicó la primera imprenta de Argentina, allí se editaron los primeros libros del actual territorio argentino. Incluso se imprimieron libros en la lengua guaraní. San Ignacio Miní posee las ruinas mejor conservadas de las misiones, en las cercanías de la localidad de San Ignacio (en Misiones, Argentina). Esta Misión fue construida en 1632, junto con la misión de Ignacio Guazú. Constituía un verdadero pueblo, con talleres, Iglesia, cocinas, viviendas, etc. El otro grupo está formado por los asentamientos en Brasil: en Santo Ángelo y San Miguel de las Misiones.
Julio 8th, 2007 at 6:31 pm
Turismo étnico. Algunos lugares tienen mayor estructura comercial, otros más alejados se mantienen en la más preservada intimidad. La cultura guaraní puede ser apreciada, vivida y disfrutada en varios puntos de la provincia de Misiones.
Misiones ofrece una oportunidad única para conocer la cultura guaraní, una raza aborigen con cualidades tan particulares como interesantes. Medio centenar de comunidades se dispersan por todo el territorio provincial y algunas están abiertas a los visitantes, que además de conocer en vivo esta milenaria cultura y su gente, pueden comprar artesanía o vivir alguna de las ancestrales ceremonias religiosas. Las comunidades Mbya de Misiones están en su mayoría en tierras fiscales, y algunas de ellas cuentan con escuelas bilingües. Según las investigaciones de Wolfgang Müller, de los guaraníes de la región son los Mbya quienes han sabido preservar con pureza sus tradiciones. Es que en realidad, toda la cultura Mbya, por ser guaraní, le da valor a la palabra, la ritualiza en el canto y la exhibe en la danza sacramentada. El traspaso de la historia, tradiciones y enseñanzas es totalmente verbal, de ahí la importancia. Los guaraníes están organizados en comunidades con un cacique como autoridad, con caracteres de dinastía, pues las funciones eran hereditarias. La familia en sí era netamente patriarcal. Eran bravos en la guerra y practicaban la esclavitud para con quienes eran vencidos. Hoy se los encuentra asentados en comunidades cercanas a las principales rutas de la provincia, ofreciendo artesanías o solicitando limosnas para sobrevivir ante la desaparición de la fauna que constituía su alimento. En algunos lugares, como San Ignacio, algunas comunidades están habituadas a recibir visitas y representan rituales, danzas de niños y muestran sus costumbres, armas, trampas y música. Los más osados pueden realizar desafiantes viajes en pick ups o vehículos 4×4 hasta las comunidades asentadas a pocos kilometros del pueblo. Allí viven más naturalmente y son poco visitados por extraños.Hay varias comunidades que suelen ofrecer sus artesanías, orquídeas y otras plantas del monte a un costado de la ruta, y pasando la represa de Uruguaí, otras que también ofrecen sus productos. Son muchos los lugares donde se encuentran, la cuestión es olvidar los prejuicios de la propia cultura y decidirse a adentrarse con respeto en un mundo fascinante.