El Bolsón en Río Negro

Este pequeño pueblo está situado en el suroeste de la provincia de Río Negro, justo en el ángulo formado por la Cordillera de los Andes y el paralelo 42 (frontera provincial con Chubut). Es cercano a el Copahue y Las Grutas. Está situado en un valle montañoso pintoresco y colorido que termina en el Lago Puelo. Entre sierras, utilizando un aspecto simple, su estilo de construcción, la mayoría con techos de tejas de ciprés, impresiona enormemente al turista en un marco de montañas boscosas en donde las cascadas y los arroyos originados por las altas montañas se deshielan hasta dejar de existir, convirtiendo a este lugar en un paisaje paradisíaco lleno de aromas frescos. El Bolsón presenta actualmente a los descendientes de los diferentes grupos originales que, viniendo de los rincones más lejos del mundo, sentaron sus bases en una comunidad de actividad agrícola y dedicada a la cría de ganado, son sus especies vegetales las que le dan el sabor a la cerveza y generan un beneficio económico importante para la región. Esto promovió la celebración anual de la Fiesta Nacional del Lúpulo que se realiza en el mes de febrero. La producción de leche de cabras y ovejas, junto con sus derivados, es otra de las actividades que promueven el progreso de El Bolsón.

El Bolsón en Río Negro

También hay artesanos que trabajan con madera y otros que impusieron la agricultura orgánica. Este tipo de agricultores, favorecidos por el microclima de la región, es dedican a la producción de frutas finas sin el uso de pesticidas ni productos agroquímicos. Esta calidad convirtió a las frutillas, frambuesas, fresas y dulces de mermelada de la región en productos muy solicitados en el mercado internacional. Toda esta producción hace que la gastronomía de la zona se destaque por ser muy saludable.

La ciudad posee hoteles y cabañas de muy buena calidad, aparte de ofrecer la posibilidad de alojarse en los establecimientos del país, viendo y tomando parte en las actividades del país.

Turismo aventura en San Carlos, Mendoza

No existe una aventura con mayor atractivo que la de descubrir paisajes en donde el hombre no ha dejado sus huellas. San Carlos ofrece una conjunción de lugares en donde todo esta por descubrirse, lo cual se transforma en una excitante aventura que despierta el inigualable sentido de libertad. Más allá de los valles y médanos, la mirada se encuentra con una muralla solemne y majestuosa, la Cordillera Principal de los Andes. Por todo esto es fácil imaginar como la geografía del lugar impone desafíos constantes a los deportistas más experimentados, o a los aventureros más avezados, guardando tesoros naturales de una belleza impactante.

San Carlos

La posibilidad de adentrarse en los secretos de la montaña y del desierto, guiados por baqueanos, le agrega la sabiduría de una cultura en la cual el hombre debe demostrar sus habilidades permanentemente. San Carlos de a caballo se muestra en todo su esplendor, aquí paisaje, cultura y placer se conjugan en una sola experiencia. Las cabalgatas andinas o cruces de Los Andes, le propondrán enfrentar los desafíos propios que impone la montaña. Iniciar la travesía acomodando el equipamiento; saborear un magnífico asado a las brasas para luego iniciar el recorrido por los senderos cordilleranos, deslumbrándose a cada paso con paisajes de ensueño, vistos solo por los aquellos que se aventuran al descubrimiento; acampar entrada la tarde y observar maravillado un cielo colmado de estrellas; calentar el cuerpo degustando un buen vino; y al amanecer la tarea de ensillar los caballos para continuar el viaje, y así luego de algunos días alcanzar finalmente el objetivo propuesto. Las travesías y excursiones en vehículos 4 x 4, le permitirán adentrarse en el campo y la montaña, descubriendo y creando caminos en el desierto por los extensos médanos y los cerros, cruzando ríos y picadas, arribando a lugares poco explorados o nunca antes vistos por el hombre.


Las actividades como mountan bike, escaladas cordilleranas y las ascensiones a cerros o al volcán Maipo, también son parte del amplio abanico de posibilidades que San Carlos le ofrece a quienes lo visitan en busca de aventura, descubrimiento y naturaleza extrema. La diversidad de su geografía y su medio ambiente cuidado, le posibilita al visitante realizar otras actividades menos arriesgadas pero no menos atrayentes como: caminatas campestres, avistaje de aves o pesca tanto profesional como amateur, entre otras.