Antigüedades en Buenos Aires

La mayoría de los negocios y tiendas de antigüedades de Buenos Aires orientadas hacia el turista se encuentran en el barrio de San Telmo. La misma abre los 7 días de la semana desde las 10 de la mañana hasta las 7 de la tarde, aproximadamente.

La Plaza Dorrego de San Telmo

La famosa “Feria de Antigüedades de San Telmo” San Telmo o la antigua Feria tiene lugar los domingos de 10 de la mañana a las 5 de la tarde en la Plaza Dorrego (Defensa y Humberto 1º). En esta feria se puede encontrar una extensa variedad de antigüedades, junto con trabajo de artesanos y artesanías realizadas a mano. Un famoso fan de San Telmo y sus antigüedades es músico de rock Rod Stewart, que visitó esta zona en varias ocasiones durante sus giras y tiempo de vacaciones. Esta zona está rodeada también de bares y restaurantes.

El barrio de San Telmo

San Telmo es uno de los barrios más antiguos de Buenos Aires. Originalmente fue habitada por las familias más ricas de la ciudad, que construyeron maravillosas obras maestras de arquitectura en las cuales vivían. Pero en 1870 un brote de fiebre amarilla obligó a buscar otros lugares de residencia, y sus mansiones se convirtieron en conventillos (casas para los pobres), en cada uno de los cuales vivían arropadas hasta cinco familias.

El barrio de San Telmo en Buenos Aires

Hoy en día todavía se puede apreciar la belleza colonial de la arquitectura de San Telmo, y muchos de los edificios son ahora ocupados por artistas y artesanos. De hecho, es la animada atmósfera y el tango de San Telmo lo que atrae a turistas de todo el mundo. Los domingos suelen ser el mejor momento para descubrir la esencia de este maravilloso barrio, desde la tradicional Feria de las Antigüedades que se monta en la Plaza Dorrego. Esta feria se ofrece ininterrumpidamente cada domingo desde hace más de 35 años.

Además de los tradicionales bares de San Telmo, la lista de los productos que se ofrecen en la feria es interminable. Los amantes de la música pueden encontrar discos y gramófonos. Los amantes de las antigüedades encontrarán soldados de plomo, viejas estampillas y monedas, ventiladores, juguetes, relojes, radios, espejos, cámaras, e incluso frascos de perfume. También vale la pena mencionar son los numerosos artistas callejeros que venden sus artesanías durante la feria, entre los que incluyen bailarines de tango, estatuas humanas y los actores que representan las familias de inmigrantes que han llegado a la Argentina. Este fascinante barrio es sin duda un emocionante paso atrás en el tiempo.

Historias ocultas de Buenos Aires

El turismo en Argentina no deja de sorprendernos ya que un nuevo tipo de excursión se ha creado en Buenos Aires: implica el contar y relatar historias de crímenes y leyendas misteriosas al visitante. La ciudad de Buenos Aires no tiene características de bellos escenarios y paisajes: no hay lagos, montañas ni playas, pero es un lugar donde millones de historias y leyendas tomaron lugar, algunas de ellas son verdaderas obras de arte, pero de otras no estamos tan seguros.

Considerando esto, se ha creado un nuevo tipo de turismo que se localiza lejos de los tradicionales centros de atracción y que le dice al turista, incluso a los porteños, los misterios ocultos de esta metrópolis. La gente ha empezado a observar esta actividad más frecuentemente, porque creían que ya sabían todo de Buenos Aires, pero se dieron cuenta que no la conocían completamente. Algunos extranjeros ya la realizaron, pero la mayoría de los visitantes eran de Argentina, de diferentes provincias (gente que ya había estado en Buenos Aires y no necesitaba conocer el Obelisco).

Visitar los cementerios es una opción que ofrece esta nueva actividad. Ellos le muestran, por ejemplo, el lugar que una madre creó para dormir al lado de la tumba de su hija, o el cuarto que construyó para una novia que murió en su luna de miel. Todas las historias llenas de anormalidades, locuras y muertes que fueron planeadas para asustar a todos, incluso al turista más escéptico. Esta es una excursión que consiste en una noche en micro, con narraciones de crímenes y fábulas urbanas. Lo mejor de esto es que usted puede imaginarse las escenas perfectamente, porque durante el viaje, por ejemplo, le enseñan la casa donde vivía “Yiya Murano” (una historia conocida en Buenos Aires de una mujer que envenenaba a la gente) quien envenenó a una de sus amigas; o el erial donde el legendario “Petiso Orejudo” mató a una de sus víctimas.

La oscuridad en el autobús, la música aterradora y la excelente voz del narrador ayudan a enriquecer el propio clima de las historias. La selección de las historias es un trabajo difícil de investigación desde libros, diarios, revistas y las propuestas de la gente sobre la misteriosa Buenos Aires. El circuito dura dos horas para contar historias de asesinatos y leyendas que sucedieron en áreas específicas incluyendo San Cristóbal, Barracas, Parque Patricios y los vecindarios de San Telmo. Como es difícil para recorrer el norte y el sur de la ciudad en un solo viaje, habrá un segundo viaje que se implementará prontamente, para visitar otros vecindarios porteños afines a esta temática.

Las ferias porteñas

Buenos Aires actualmente dispone de un variado conjunto de ferias que se han convertido en verdaderos emblemas de la ciudad e infunden a los vecindarios donde se ubican una profunda identidad urbana. Por ejemplo, la feria ubicada en la Plaza Cortázar también conocida como Placita Serrano, se destaca por sus tradicionales artículos, los cuales son diferentes de aquellos ofrecidos por la mayoría de las ferias de otros puntos de la ciudad. Este es un lugar donde predomina el diseño, la innovación, las vestimentas poco usuales y las telas especiales para diseño y decoración. En Recoleta, la Plaza Francia logra hacer el escenario de carpetas verdes incluso más colorido con su colección de artes y puestos de manualidades.

La feria de San Telmo en Buenos Aires
San Telmo, cuenta con una feria de antigüedades, donde se puede encontrar hasta los artículos más impensables como si estuvieran flotando entre la atmósfera típica de un barrio inmigrante. Hay locales de juguetes antiguos, instrumentos musicales antiquísimos, muebles de diferentes épocas y países y muchas otras atracciones. El área conserva su arquitectura colonial: entre dichas construcciones, la feria sobre la Placita Dorrego es como una gran vidriera que expone lámparas extremadamente antiguas al igual que joyería, ropa de época, libros y otros objetos que pueden hacernos viajar por el tiempo con tan sólo observarlas unos instantes.

Como resultado del gran número de visitantes que estas ferias reciben cada fin de semana, los puestos se han esparcido hacia las calles contiguas, agregando mayor cantidad de artesanías novedosas. La atmósfera de este lugar es enriquecida por los bailarines de tango, los músicos y las estatuas vivientes que pasan la gorra luego de sus magníficas interpretaciones. Las calles cercanas proporcionan una combinación de cafés, restaurantes y prestigiosas tiendas de antigüedades. La recientemente mencionada se encuntra localizada en el bajo de la ciudad hacia el sur y es una de las mayores vistasitadas de toda la ciudad de Buenos Aires. Con su aroma especial característico, el cual recuerda a cosas sacadas de viejos armarios, sus calles de adoquín, su bien preservada herencia arquitectónica, y su aire bohemio, esta feria fascina a los turistas y es una fuente de orgullo para los vecinos de este barrio sureño de la capital de Argentina.