Información sobre el tango argentino
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Los tangueros viejos dicen que el tango no se baila. Cuando uno entiende esto, todo lo que queda es entregar el alma y dejarse llevar. En ese momento, poseído por el ritmo, uno siente como el cuerpo se entrelaza y expresa un sentimiento único y profundo: la pasión.

Hay una razón para afirmar esto, y es precisamente porque el tango no se originó como un baile para la clase alta, sino que por el contrario, para la clase trabajadora y en secreto. Se produjo un renacimiento recientemente en Buenos Aires, en donde el tango se revaluó como el alma madre de la ciudad. Entre otras cosas, una estación de radio FM se dedica exclusivamente a esta música, hay una Universidad de Tango, y se realizaron miles de espectáculos sumados a los ya existentes.
Algunos tuvieron éxito fuera del país, como lo tuvo el “Tango Argentino,” el cual tocó en el Teatro Chatelet en Paris y luego en los Estados Unidos, o “Tango X 2,” otro gran show que se reanudará en Septiembre en Nueva York. El mundo experimentó un gran auge: se crearon academias y escuelas de baile, cafés con un sentimiento porteño hacia ellos, e incluso páginas en Internet donde se invita al internauta a aprender a bailar tango.
En Grecia, cuando las parejas se casan tocan La Cumparsita, y es imposible ignorar que es similar a la música nacional de Finlandia. Curiosamente, los Estados Unidos es uno de los países más implicados en este resurgimiento. El Firulete, una revista mensual que contiene las últimas noticias en estos círculos, si uno paga una visita a la sección internacional de DiscosVolver, se sorprenderá de la maravillosa selección de CDs de tango.